Profesionistas y dueños de negocio
La mayoría de la gente descubre a los 55 cuánto le faltaba. A los 40 todavía se puede hacer algo, y con menos esfuerzo del que imaginas.
No cuánto vas a tener: cuánto haría falta para sostener tu vida sin trabajar. Es la cifra que casi nadie ha visto.
Esta cuenta se hace aquí, en tu teléfono. Nada de lo que escribas se envía a ningún lado — sólo viaja si al final decides dejarme tus datos.
| Tiene una cuenta de afore | 42.2 |
|---|---|
| No tiene ninguna | 57.8 |
Y tener afore no es tener el retiro resuelto: es tener dónde. Lo que se junte ahí depende de cuánto y desde cuándo, que es justo la cuenta de aquí arriba.
Fuente: INEGI y CNBV, Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024 (reporte 7/25).
No. El análisis es una conversación de una hora y no cuesta nada. Si al final decides contratar algo, ahí sí hay un costo y lo vas a ver desglosado antes de firmar nada.
Te busco una vez para agendar y una vez para entregarte el resultado. Si me dices que no, no vuelvo a insistir. Y puedes pedirme que borre tus datos cuando quieras.
Una hora. Puede ser en tu oficina, en un café o por videollamada — lo que te acomode.
Nada obligatorio. Si tienes a la mano tus estados de cuenta o las pólizas que ya traes, la cuenta sale más precisa; si no, se hace con estimados y después se ajusta.
Se usan para contactarte y para elaborar tu análisis. No se venden, no se comparten con terceros y no se usan para publicidad.
Sirve, y es justo el punto: la Afore es una parte y casi nunca es toda. Lo que se calcula es cuánto cubre lo que ya llevas, incluida la Afore, y qué tan grande es lo que falta.

El retiro no depende de cuánto ganas, sino de cuándo empiezas. Entre antes lo veas, más opciones tienes.
Te busco una vez para agendar y una vez para entregarte el resultado. Si me dices que no, no vuelvo a insistir.
Tus datos son para ponerse en contacto contigo y elaborar tu análisis. No se comparten con terceros ni se usan para publicidad.